Papás, el tiempo vuela más rápido de lo que creemos. Por eso es vital poner objetivos, hablar con tus hijos, ilusionarlos y trabajar juntos como un verdadero equipo. Pero por encima de todo, es fundamental implantar valores y virtudes que los acompañen toda la vida. Recuerda: la empresa más importante que dirigirás no es la del trabajo… es tu familia.